Lo admito. La primera vez que vi Twitter pensé: “140 caracteres son muy poco y además sigo a la gente que me interesa mediante RSS”. Después de cinco años y más de 20.000 millones de tweets en el mundo, estoy totalmente enganchado. Y parece que no soy el único porque según el propio Twitter, cada día se crean en el mundo más de 460.000 nuevos usuarios.

Es lógico que ante tal boom nos preguntemos cuál es su principal utilidad. Bien usado, Twitter nos servirá para contar aquéllo que nos está llamando la atención y a la vez conocer lo que las personas a las que seguimos también consideran relevante.

Una vez más, mal utilizado (como todas las herramientas sociales) nos servirá para organizar un monólogo sobre lo que estamos haciendo y spamear con contenido sin ningún interés para los demás, aunque si lo hacemos de bien poco nos servirá, porque nuestros seguidores caerán en picado.

Pero, ¿cómo puede esta herramienta ayudarnos a enriquecer la comunicación médico-paciente?

Para el sector médico, Twitter puede ser una herramienta educacional y de márketing: si nuestros tweets son relevantes e interesantes para nuestros seguidores-pacientes, muy probablemente nuestra audiencia crecerá, llegaremos a más gente y se convertirá en una buena herramienta de márketing y de reputación on line. Como siempre en redes sociales debemos dar mucho, gratis y bueno antes de recibir nada a cambio. Pero si no lo hacemos, nos arriesgamos a perder visibilidad y reconocimiento a medida que los pacientes cada vez usen más estas herramientas para informarse .

La prinicipal contraindicación es, lógicamente, que jamás se debe utilizar Twitter para sustituir a un diagnóstico o una indicación médica. Sin embargo, puede ser muy útil por ejemplo para publicar recomendaciones sobre enfermedades o malestares estacionales, aprovechando la inmediatez del medio.

Son varios los ejemplos de médicos que lo utilizan de forma regular, como el Dr. @kevinmd en Estados Unidos o el Dr. @drcasado en España. El creciente número de médicos que publican en Twitter ha llevado a la creación del sitio web TwitterDoctors.net , donde podremos encontrar un listado de más de 1.300 doctores que publican de forma regular sus tweets, ordenados por relevancia.

Otro tema a considerar es la calidad de dichos tweets: en un artículo publicado el pasado mes de febrero en la JAMA, (Journal of the American Medical Association) se analizó el comportamiento de 260 doctores en Twitter. La mitad de sus tweets eran de carácter médico, el 12% eran tweets autopromocionales y el 3% de ellos se consideraron inoportunos por su contenido.

Dicha Asociación creó el año pasado unas directrices sobre la actuación de los médicos en las redes sociales y se plantea incluir esta materia en los estudios de medicina, lo que nos da a entender la importancia que están tomando las redes sociales en la relación médico-paciente

Fuente:  http://marketingparamedicos.com/